| |
Bienvenido
a ADIC
ADIC,
surge ante la necesidad y el deseo de algunos ex-alumnos de institutos
católicos de tener actividades deportivas y oportunidades de
encuentro. El 26 de mayo de 1966 se firmaron las actas fundacionales.
Ese año se compitió en fútbol y básquetbol,
con las categorías juveniles y mayores. Ex-alumnos de los colegios
Misericordista, Pallotti, Sagrada Familia, San Francisco de Sales (Maturana),
Santa María y Cardenal Cagliero dieron el puntapié inicial
a las actividades .
Al año siguiente se sumaron las categorías de Primaria
y Secundaria de los colegios fundadores. En su tercer año de
vida, ADIC ya se había multiplicado y tenía quince institutos
afiliados en vez de los seis del comienzo.
Durante los primeros años el esfuerzo económico y de organización
fue tremendo. Por aquel tiempo había pocas canchas, conseguir
jueces era difícil y contratar las famosa "bañaderas"
también tenía su costo. Las rifas que hacía ADIC
para pagarle a los jueces se superponían con las que hacían
los institutos para comprar las camisetas.
Pero mal que bien, con la ayuda de padres, profesores y todos los que
veían en la Asociación un proyecto valioso, se pudo salir
adelante. Entre los colaboradores más conocidos estuvo Ernesto
Fillippi, ex árbitro internacional uruguayo. El juez, que llegó
a arbitrar en el Mundial de Estados Unidos, era profesor en el instituto
Secco Illa y comenzó a dirigir partidos en las canchas de ADIC.
Se competía en interminables jornadas que se extendían
desde desde la mañana hasta la noche en el mismo campo.
Al final del día las canchas quedaban destrozadas. La del Instituto
La Mennais se salvaba: era de arena y sufría menos que las demás.
En aquellos cascoteados campos muchos grandes jugadores de fútbol
hicieron sus primeras armas. Fernando Morena fue uno de ellos: se calzaba
la camiseta del Maturana y salía a hacer destrozos con la redonda.
Ya desde chico se veía lo que iba a ser. En esos amistosos, el
DT del "Mise" se dio cuenta que Fernando Morena no era un
jugador más. "Cuatro jugadores nuestros lo marcaban en escalera
y así y todo, en cada partido nos metía por lo menos tres
goles".
El Padre Sovinski (entrenador del Maturana) decía con una pícara
sonrisa "con sólo poner a Fernando les gano el partido".
ADIC regala
y ha regalado desde su fundación otras sonrisas, no sólo
las del fútbol.
Las chicas debían tener su lugar y con el hockey, se han metido
de lleno en las competencias intercolegiales. Este deporte ha sido el
que acercó mayor cantidad de chicas a ADIC y está parejo
con el fútbol en número de inscripciones.
En la
década del 70 el voleibol intercolegial vivió su época
de gran auge. El muy buen nivel de los torneos de varones y chicas y
la paridad entre los equipos, hacía que el campeonato fuese realmente
emocionante. Las tardes de domingo en el gimnasio del San Juan eran
una fiesta con cientos de personas en las gradas alentando a sus cuadros.
En aquellos partidos se forjaron grandes cracks del voleibol uruguayo.
Marianela Cardellino, hija de Juan Daniel Cardellino, el ex-árbitro
internacional de fútbol, fue declarada en esos tiempos la mejor
jugadora juvenil del país.
Las jornadas de atletismo, instauradas en 1969, son las que actualmente
llevan más público. A la Pista Oficial del Parque de los
Aliados llegan cinco mil personas a las gradas y mil competidores durante
el fin de semana de la jornada, asegura Roberto Fernández, vicepresidente
de la primera Comisión Directiva. Y hay mucho más. En
1976, para festejar los diez años de vida de la Asociación,
se organizaron las primeras jornadas de natación. El handball
es un caso curioso porque se jugó en ADIC antes que existiese
la federación de ese deporte.
Y el fútbol siempre fue la vedette entre los deportes de varones.
Los campeonatos eran cosa seria, tan es así que en una época
el Juan XXIII concentraba antes de cada final. El Juan, La Mennais y
Santa María eran los cuadro s que daban más lucha; hoy
siguen arriba pero otros colegios se han arrimado a los primeros lugares.
En el "Santa" jugaron Washington Taxis, Oscura Ferró
y Gustado Poyet, entre otros futbolistas que llegaron al profesionalismo.
Camilo Techare reveló que Gustado "corría de una
cancha a otra alternando de deporte" porque no sólo la mataba
en el fútbol, sino que también era un gran basquetbolista.
Otra estrella surgida en ADIC que se decidió por el básquetbol
fue Juan Manuel Moltedo. Moltedo es uno de los deportistas más
completos que pasó por ADIC; sus récords de atletismo
van a ser muy difíciles de superar. Actualmente juega en la liga
profesional de básquetbol italiana y fue nominado como la revelación
de 1995.
Un capítulo aparte son las selecciones de ADIC. En 1984 se formó
un combinado que enfrentó a sus par de Argentina en el partido
preliminar de un clásico. Esta selección estaba integrada
por jugadores que llegaron a Primera División - Gustavo Poyet
y Galileo Percovich - y era dirigida por Fernando Morena y Ernesto Cárpena.
Antes de ese partido, Cárpena viajó a Buenos Aires para
pedirle a Enzo Francescoli - en su primera etapa de River Plate - que
hiciera de nexo entre el cuadro argentino y el uruguayo. El dirigente
de ADIC lo fue a ver al Monumental en un día de partido y el
estadio estaba lleno. "Ese día Enzo iba a jugar media hora
y se tomaba un avión a Francia para defender a la selección
uruguaya; no atendía a nadie, pero cuando le avisaron que veníamos
de ADIC, nos hizo pasar". El Príncipe dirigió a los
argentinos en aquel partido contra la selección de ADIC.
A lo largo de estos treinta años la Asociación ha tenido
una filosofía que no se limita simplemente a organizar competencias
deportivas. La propuesta de ADIC es "dar una enseñanza
integral al alumno, que vaya más allá de las aulas y que
se compita con caballerosidad e hidalguía".
|
|